Los hongos microscópicos
producen una multitud de sustancias, también
llamadas metabolitos, de estructura química
y actividad biológica muy variada. Algunos de
estos metabolitos resultan beneficiosos para el ser
humano, como los antibióticos, como la penicilina,
o los que se utilizan para la elaboración
de quesos y otros alimentos.
Sin embargo, existe un tipo de hongos, los hongos
filamentosos o mohos, que producen sustancias
con efectos tóxicos y/o cancerígenos,
llamadas micotoxinas. Éstas
pueden tener efectos perjudiciales para la salud
incluso en concentraciones muy bajas, produciendo
un tipo de enfermedades llamadas micotoxicosis.
Las micotoxinas pueden estar presentes en una gran
variedad de alimentos, como café, cereales,
frutos secos, cerveza, judías, tomates, productos
lácteos, productos cárnicos o ciertas
frutas, como limones, manzanas, naranjas o higos. |